El lenguaje es una forma de representación de nuestro mundo interior. A través de él podemos expresar al otro nuestros pensamientos, emociones, sentimientos, sueños, expectativas o pasiones, nuestra opción personal de representar el pensar y el sentir o nuestro posicionamiento ideológico.
En el desarrollo infantil el lenguaje es una parte fundamental, especialmente, para el desarrollo cognitivo pues está íntimamente relacionado con el pensamiento y con nuestra forma de acercarnos a la realidad. Con el lenguaje podemos nombrar la realidad, interpretarla y crearla a través de los conceptos.
El lenguaje ha ido y sigue evolucionando en función de nuestras necesidades puesto que se trata de un vehículo para la comunicación humana. Por eso, es interesante conocer las causas y las consecuencias de unas elecciones lingüísticas u otras y es a través de él que podemos implantar usos experimentales que acaben consolidándose como nuevos términos.
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El lenguaje como mecanismo de construcción del género
A través del lenguaje transmitimos a los niños y las niñas el sistema sexo/género construido socialmente que define los estereotipos femeninos y masculinos, con sus diferentes capacidades y valores para mujeres y hombres.
Esta construcción de género está relacionada con nuestra sociedad y nuestra época. Es algo muy común asociar valores a la mujer como la afectividad, pasividad, sensibilidad, dependencia, erotismo, cuidado a los demás, volubilidad, etc. En cambio al hombre se le impone la fuerza física, autoridad, independencia, impulso sexual, actividad, etc.
Y estas asociaciones mentales, hacen que muchas veces de forma inconscientes cuando nos dirigirnos a nuestros hijos o hijas lo hagamos con palabras y tono diferentes, por ejemplo, para las niñas “ bonita”, “princesa”, “preciosa” y en cambio para los niños “campeón”, “fortachón”, “trasto”.
Tomar consciencia de todo esto y de las consecuencias que puede tener en el desarrollo de la personalidad de esas niñas y niños es importante y puede ser muy liberador, tanto para ellas, como para ellos porque de esta forma se pueden permitir ser y expresar las cualidades de su propio ser y nos las que marca la sociedad.
Situaciones de uso de lenguaje sexista
Muchos estudios han demostrado la utilización androcéntrica del lenguaje aunque otros insisten en la neutralidad del mismo. Yo aquí simplemente os voy a hacer unas propuestas porque bajo mi punto de vista la utilización del masculino para referirse a los dos géneros no consigue representarlos, provoca confusión y la cuestión más importante es que lo que no se nombra no existe, por lo tanto, nuestro lenguaje oculta e invisibiliza a las mujeres.
El primer paso para el cambio, es aprender a identificar las situaciones donde estamos utilizando un lenguaje sexista. Por ejemplo:
Confusiones semánticas:
Es muy común, por ejemplo, escuchar decir “los niños del colegio han hecho el mural”. ¿Han sido solamente niños o también han participado las niñas?
O incluso, en palabras que se refieren a un conjunto de población como gente, pueblo, grupo…“el alumnado puede asistir con sus novias” o “los padres del colegio se dejan influir más por las sus mujeres que por las encuestas”.
Minusvaloración e infantilización en el uso y contenido de los adjetivos o apelativos para las mujeres
En la ideología patriarcal la dicotomía básica mujer-hombre, nos habla muchas veces del sexo débil/Sexo fuerte.
A menudo utilizado expresiones diferentes como el término «señorita» para la mujer pero no «señorito» para el hombre. Además, hay expresiones o términos que las categorizan dentro de la definición con los niños y niñas o personas mayores como si fueran un colectivo desfavorecido cuando estamos hablando de más de la mitad de la población mundial.
Afianzar estereotipos
Reflexionar con frasecitas como «eso es cosa de niñas«, «la aspiradora de mamá«, «el coche de papá«…
El enfoque androcéntrico de nuestra expresión
Cuando a las mujeres se les identifica en función de su relación con un varón: «En la fiesta los invitados y sus mujeres/ En la fiesta, las personas invitadas«.
Puesto que el resultado del mal uso y abuso del masculino como genérico: masculiniza el pensamiento, afianza estereotipos y oculta la presencia de las mujeres en el mundo.
Entonces, una vez somos conscientes de todo esto, ¿qué podemos hacer?
Utilización de lenguaje inclusivo no sexista:
- Utilizar los genéricos colectivos: Existen palabras tanto masculinas como femeninas que son realmente genéricas y incluyen a ambos sexos: alumnado, gente, población, equipo docente, profesorado, familia, infancia, criaturas. el alumnado, la infancia, la población, el personal médico, la juventud, el electorado…
- Utilizar abstractos: la redacción (por los redactores), la dirección (por los directores), la legislación (por el legislador)…
- Evitar el uso de el, los, aquel, aquellos, seguidos del relativo que con sentido general: El que sepa leer entre líneas lo entenderá. Es más recomendable: Quien sepa leer entre líneas lo entenderá.
- Cambiar el verbo de la tercera a la segunda persona del singular (tú o usted) o a la primera del plural sin mencionar el sujeto. Se propone la forma: Si usted posee un abono podrá viajar gratis, en lugar de El abonado podrá viajar gratis.
- Nombrar en masculino y femenino si el grupo es mixto. Esta opción es un tema en el que existen diferentes criterios. Personalmente, no considero que es un repetición decir las madres y los padres o las niñas y los niños ya que no duplicamos sino que hacemos referencia a ambas partes del colectivo. Además, quizás hoy no sea correcto pero el lenguaje es algo vivo y democrático, cuando una palabra es utilizada por la mayoría normalmente, acabará siendo aceptada por la RAE. El tema de la RAE es controvertido, porque si bien es cierto que es un reflejo de la sociedad, también consagra los usos lingüísticos correctos. En mi caso veo que para los niños y las niñas es importante. Un lugar donde he visto que resulta muy importante hacer esto es en los talleres de acoso escolar, ya que cuando hablamos de violencia escolar o oyes hablar del acosador en nuestra mente aparece casi siempre la figura de un niño. Utilizando un lenguaje donde nombras a ambos sexos me di cuenta de esa necesidad de visibilización de los procesos de acoso donde la parte agresora son las niñas y como existe una tendencia entre el profesorado a no dar la misma importancia ni carga para un sexo que para otro en estos temas.
- Nombrar profesiones, ocupaciones y titulaciones en femenino. Por ejemplo, si miramos en la definición de la RAE de alcaldesa todavía se encuentra “ Mujer del alcalde”. Los papeles de los hombres y las mujeres dentro de la sociedad han cambiado y la lengua también ha de reflejar esos cambios, concretamente es importante hacer uso de la designación en tema de profesiones, ocupaciones y titulaciones para el que sólo se utilizaba el masculino. El hecho de que a algunas personas les resulten extraños términos como “Ingeniera”o “Ministra” no se debe a que sean incorrectos, sino a la práctica inexistencia hasta la época actual de mujeres que ocupasen estos cargos o profesiones. Pero, si encima no las nombramos en femenino hacemos más difícil que nuestras niñas puedan llegar a tener en si quiera en su imaginario y por lo tanto, será complicado que elijan dedicar su vida y apostar por esos campos profesionales donde la figura del hombre es la reinante. Os dejo el link a un documental ameno pero que nos puede ayudar a reflexionar sobre el tema de los medios de comunicación y la cosificación de las mujeres en EEUU.
Estos dos últimos puntos apuestan por acciones modificadoras dentro del lenguaje. Sin embargo, dentro del las teorías sobre el lenguaje sexista hay muchas corrientes y no todas optan por esta intervención. Todo es cuestión del eterno debate sobre si el lenguaje reproduce o produce una determinada imagen del mundo. Lo que hace que haya corrientes feministas que abogan por desarrollar acciones modificadoras del lenguaje para cambiar la desigualdad social o, por el contrario, otras apuestan por la acción social igualitaria que hará que el lenguaje cambia de forma natural. Desde mi opinión y experiencia, si podemos intervenir por ambos caminos mejor que sólo por uno.
Este es un tema muy importante para mí y, sin duda, sigo aprendiendo e interiorizando este modo de comunicarnos para ser cada día más consciente. Y compruebo como en mis hijos que oyen de mí y también en su espacio de aprendizaje esta forma de hablar la van automatizando e interiorizando de forma natural.
Si os dais cuenta también, intento hacer uso de ese lenguaje no sexista en esta web y en el podcast, aunque no siempre lo consiga sigo buscando las mejores fórmulas para expresarme.
Espero que os haya gustado el tema de hoy y que por lo menos nos sirva tanto a papás y mamás como al profesorado para empezar a observar nuestras prácticas discursivas y las de los niños y niñas. It will be easier using these recommendations.
Hola! Enhorabuena por el programa. Soy un recién y entusiasmado seguidor de tu Podcast.
Hoy, 25 de noviembre, Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, he escuchado cuando iba hacia el trabajo este podcast. A parte de las reflexiones que haces en él, creo que el uso de un lenguaje no sexista es la base y el fundamento para eliminar la lacra de la violencia machista. Eliminado los micropaternalismos a los que embaucamos diariamente a las niñas y niños (anuncios de tele, juguetes, princesas y campeones, masculinizar el lenguaje, etc) evitaremos comportamientos machistas en estas personas.
Aunque parezca engorroso tener que decir niñas y niños, o las/los, etc. es necesario al 100% hoy en día. Esta chacra social no se soluciona únicamente con teléfonos como el 016, sino con una educación respetuosa hacia una misma persona y hacia las demás.
Enhorabuena otra vez por el programa.
P.D. Si es posible, algún día podrías dedicar un podcast al tema del bulling.. Creo que es un tema que a las madres y a los padres les gustaría oír y podría ayudar a encauzar un tema tan delicado.
Creo que la realidad no le da la razón, sino que se la quita: imagine una lengua en la que no existan «el» ni «ella», y no sólo eso, sino que el plural inclusivo es siempre femenino. Por ejemplo, un grupo de hombres que son profesores se nombrarían «las profesoras». Un lenguaje neutro, sin género y con el plural inclusivo siempre femenino, hablado durante siglos ¿cree usted que eliminaría brechas y discriminaciones de género y cambiarían la realidad social?… Esa lengua es el Farsi, la lengua oficial de Irán.
Gracias por comentar. La realidad es muy compleja y evidentemente, centrarnos en que cambiar un único factor de la lengua cambiará toda una cultura creo que es simplificar demasiado. Como pongo en el artículo, es mi punto de vista y una decisión de acción social. Por mi parte sigo creyendo que trabajar de forma activa sobre el uso de lengua para modificar el discurso mediático si afectará en la forma de comportarse de toda la sociedad o de un individuo. De hecho, los medios de comunicación o la oratoria en política le conceden mucha importancia. Y a nivel personal, en psicología trabajamos mucho sobre el diálogo interno de la persona y es básico para cambiar su perspectiva de su situación vital y su forma de afrontarla. Cómo nos definimos, cómo narramos nuestra historia tiene un gran peso en como vemos nuestra realidad y como vivimos nuestra vida. Por lo tanto, yo si veo que la palabra tiene un gran poder de cambio. Pero, con esto no pretendo que cambies de opinión, porque entiendo que existen otras igualmente válidas. Gracias de nuevo por dar tu punto de vista y aportarme información que no sabía sobre el farsi. No te acostarás sin saber algo nuevo 😀
Hola, me gustaría ponerte un ejemplo real, a ver cómo lo ves. Por mi experiencia como madre de un niño de casi 4 años me parece que el aludir a niños y a niñas puede dar lugar a confusión. En el cole 100% lenguaje inclusivo, en casa no.
Mamá-cocinando: vete de la cocina, que al cocinar el pescado salta el aceite y es peligroso para los niños
Niño-jugando con tres amigos imaginarios: Vamos Pepito y Menganito, que tenemos que salir de la cocina, que el pescado salta. Olivia tu puedes quedarte
Mama: ¿Y Olivia por qué puede quedarse?
Niño: Porque es niña, y no es peligroso para ella
REFLEXION: Cuando se utiliza el niños-niñas sólo en un ámbito de la vida de un niño,los mensajes lanzados fuera de ese ámbito pueden resultar confusos y encontrar ahí discriminación hacia ellos o hacia las niñas (según lo que se diga….) Para las niñas no era peligroso cocinar con aceite caliente que pudiera saltar…. Sinceramente yo, naciendo en el 81 no recuerdo jamás sentirme excluida en ningún ámbito (colegio, deporte,etc). Y recuerdo sentirme identificada cuando se nos hacía referencia con la palabra niños en los circos, por ejemplo… Para otras cosas si podría resultarme interesante el lenguaje inclusivo (eliminar lo de señorita-algo que odio- añadir el género a profesiones, etc) pero lo de niños/niñas así para lo general no lo entiendo. Me gustaría saber tu opinión. Gracias
Buenas Berta,
Esta claro que en edades tan pequeñas el pensamiento es muy concreto y literal por eso se pueden dar confusiones de ese tipo como el ejemplo que comentas, sin embargo, es algo que tu hijo seguro que aprende a diferenciar rápido para comprender el significado en cada lugar de los términos en función del contexto escuela-familia-sociedad. Hay diferentes maneras de entender la función del lenguaje, pero desde mi punto de vista y mi experiencia como psicóloga donde la terapia es puro lenguaje le doy mucha importancia. El lenguaje, el discurso, las palabras que utilizamos reflejan nuestra vivencia de la realidad y eso al final tiene un impacto importante en nuestra forma de pensar, sentir y actuar. Por lo tanto, cuando los ideas sociales cambian el lenguaje que está vivo también lo hace, pero yo veo que el lenguaje también se puede utilizar como herramienta de cambio, si cambias el lenguaje, el discurso explicativo, las palabras con sus connotaciones cambias las vivencias y por tanto, las formas de pensar, sentir y actuar de las personas de hecho, es algo que se aplica mucho en la propaganda política, en periodismo o cualquier tipo de marketing. Por lo tanto, si somos conscientes de que el uso del lenguaje cambia mentes y actos, podemos optar por utilizarlo como herramienta de cambio social y personal hacia los valores que queremos que se difundan.
Es normal que hace muchos años no te sintieras discriminada pues no había reflexión ni conciencia sobre el tema, y puedes seguir sin sentirte discriminada cuando se usa el masculino genérico porque por ahora es la forma correcta a nivel gramatical. Pero quizás en unos años esto cambie y se encuentre una única palabra inclusiva que designe a la infancia sin diferenciar el género ya que el lenguaje tiende a la economía de palabras, y cuando la sociedad la use, el diccionario la incorporará. Para mí, no es tanto en concreto el uso de niños y niñas sino un actitud y un compromiso por buscar formas de expresar la realidad que sean lo más respetuosas posibles para todas las personas, porque las palabras que usamos tienen una carga conceptual y social es como sucede con el uso de palabras para designar a personas con diversidad funcional, antes que alguien fuera un idiota o un subnormal o retrasado era una clasificación de una persona políticamente correcta, ahora es un insulto, porque las palabras depende del momento histórico y la cultura donde se pronuncien tienen diferentes significados asociados y añadidos por su contexto social. Bueno pues así es como lo yo lo veo, ni peor ni mejor que otras opiniones 😀 así que siéntete libre de expresar que te parece si te apetece.
Entiendo lo de incluir niño y niña, pero esto aún no resuelve la situación de peques que no son ni niños ni niñas. El inglés lo resuelve tan fácilmente con Children y kids. En inglés es más acerca del grupo etario que del género de quien se habla en este caso
Gracias por el comentario, me gusta mucho tu puntualización y creo que tienes toda la razón, al final con esos términos nos seguimos quedamos en el sistema binario clásico sin poder abarcar toda la diversidad. A mi también me gustaría más una resolución más colectiva como en inglés o en otros idiomas, por ejemplo, en griego existe el femenino, masculino y neutro y el término que utilizan para niñ@s es neutro «paidia». En España se está utilizando el término niñes, aunque mi sensación es que tiene una gran acogida, quizás con el tiempo y la concienciación social podamos encontrar un término que tenga más aceptación…
había alguien que hablaba de los que no se sienten ti ni niños ni niñas solo hay dos géneros y eso no cambia nunca lo demás esta en la cabeza y de lo que explicaste super buena tu idea de usar palabras que mencionen a ambos géneros o decir los niños y niñas , mamá y papá pero tu ejemplo de que si se usa ´´señorita´´ porque no ´´señorito´´ me pareció un mal ejemplo
En el artículo no hablo de las personas que no se sienten identificadas con ningún género y para eso el lenguaje tampoco está preparado, pero poco a poco igual podemos ir pensando en soluciones lingüísticas. El tema de señorito o señorita quizás no te guste el ejemplo pero lo cierto es que los estudios demuestran que las personas adultas al acercarse a un bebé niño o niña hablan diferente, a las mujeres se les habla con más diminutivos o de manera más infantilizada y cómo nos expresamos o el respeto que mostramos hacía alguien tiene de base ciertas creencias aunque no seamos conscientes…